LA “LICUADORA”, 8 MIL MILLONES BAILANDO (III)

Línea Caliente Por Edgar Hernández* “¡Yo no soy Duarte!”, Yunes Linares “… ¡Te pareces tanto a mí!”, Juan Gabriel Desde que ganó la gubernatura, Miguel Angel Yunes, no tuvo otra cosa en mente que construir la circunstancia para heredarle a su hijo. Para ello necesitaba dinero, mucho dinero que de su bolsa no saldría. Por tanto, presto acudiría al formato implementado durante los malhadados gobiernos de Fidel Herrera y Javier Duarte de concentrar los recursos financieros que entregaba la Secretaría de Hacienda a una sola cuenta para disponer de ellos a su libre albedrio y no para lo que habían sido etiquetados. Por ello al final de su efímero mandato no hay obra carretera de consideración que inaugurar; no hay hospital –el Pediátrico ya estaba construido- o escuelas, obras de desarrollo social o nuevos programas que poner en marcha. Había que respetar a la “licuadora”. La primera voz de alerta la dio el senador José Francisco Yun...