Por Fabricio Cano
A un año del fallecimiento de Alfredo Cano
Hombre de trabajo y compromiso que velara siempre por el bienestar del sector caficultor. Sencillo, alegre y entusiasta.
Reconocido por su labor al frente de la Asociación Agrícola Local de Coatepec, en AMECAFÉ, en la Confederación Nacional de Propietarios Rurales, o donde las causas del campo le requirieran.
Siempre en territorio, ya fuera atendiendo sus ocupaciones personales como ingeniero agrónomo o bien, desempeñando su pasión por el servicio social en favor del sector rural.
Más de uno le recuerda con aprecio. Hoy, sus hijos, Kenda y Fabricio, trabajan incansablemente por preservar su legado de trabajo y lucha en favor del campo.
Que descanse en paz.
